Este sitio utiliza cookies.

Si sigue navegando, usted acepta su uso.

Acepto

...lleva ya muchos años rodando por los pueblos, y una vez, antes de la guerra, un toro le pegó semejante cornada en Collado Mediano, que no le destripó de milagro. Desde entonces anda siempre con más ojo.

Camilo José Cela
El Gallego y su cuadrilla, 1955

Ruta

Auténtica joya natural del municipio, se puede visitar partiendo del puente en el que confluye la vía del tren y la travesía, bajando por unas escaleras que llevan hacia la derecha a la calle de La Zarza. Desde aquí ya comienza a divisarse las masas de encinar y fresneda "ahuecadas" para su uso agroforestal. Bajaremos algo más adelante por la calle Pensamientos para abandonar el casco a partir de la esquina de esta calle con la de Alhelíes, por una zona conocida como Los Pajares. Desde aquí se tomará a la derecha la llamada vereda de Entretérminos, amplia en su inicio, estrechándose después tras derivarse a la derecha la vereda de Fuente Vallejo.

vacasEn este segundo tramo caminaremos entre dos vallados de piedra que delimitan campos adehesados con pies de fresno a veces multitroncales y con un pequeño sotobosque alrededor, disposición que confiere una gran belleza a estas fincas, situadas a la izquierda de este tramo. Trescientos metros más adelante la vereda se ensancha en un pequeño descansadero, cerrándose otra vez hasta alcanzar la vereda de Los Molinos. En esta ocasión, el piso de arena queda resaltado por tramos empedrados; posiblemente restos de calzada romana que continuaría más al norte por la conocida calzada que sube al puerto de la Fuenfría, en Cercedilla. Más adelante nos sorprenderá una zanja que tiene aspecto de no ser actual. Se trata, en efecto, de una antigua explotación de pórfido conocido en la zona como gabarro, que se verá con más claridad si entramos brevemente en la parcela derecha.

Tras esta cantera de gabarro, se llega a una encrucijada que hacia la izquierda nos desviaría hacia Alpedrete, mientras que a la derecha nos permite seguir la ruta de las dehesas, esta vez paralelos al arroyo de Los Linos, un cauce que mantiene a su vera unas pequeñas parcelas adehesadas de gran belleza en las que antiguamente se cultivaba esta planta. El problema de este tramo es que debe de ser de ida y vuelta, pues el camino sigue bastante hacia el sur, hasta la misma carretera de Alpedrete-Guadarrama, sin posibilidad alguna de atajar por medio.

Es interesante llegar, por lo tanto, hasta una granja de casetas blancas situada a menos de medio kilómetro más allá por un tramo que nos permitirá disfrutar a la izquierda de los linares antes mencionados, mientras que a la derecha queda una dehesa mucho más abierta, casi en forma de sabana. A la altura de la granja hay además una interesante vista hacia el encinar de Mataespesa, con su castillo también visible entre la espesura.

Volviendo sobre nuestros pasos llegaremos de nuevo a la vereda de Los Molinos. Una vez dejada la vereda de Entretérminos a la derecha —por donde bajamos minutos antes— se seguirá entre unas fincas de aspecto algo abandonado, salpicadas de retoños de encinas entre frecuentes afloramientos de granito. Se alcanzara así el corazón de las dehesas de Collado, situándonos en una encrucijada más de vías pecuarias, muy maltratada en éstos últimos años, pues esta llena de escombros.

Siguiendo siempre de frente se dejará a la izquierda el cordel del Carrascal, quedando de nuevo enfilados ante la vereda de Los Molinos. Es entonces cuando hay que ir fijándose muy bien en la valla renovada de piedra situada a nuestra derecha, hasta acabar viéndose una puerta de hierro con un mensaje que pide cerrarla al pasar. No hará falta abrirla, pues existe justo al lado un paso con unos pequeños escalones de piedra para superar la valla. Entraremos así en la dehesa comunal de Collado Mediano. En este último tramo dejamos de andar por cordeles y veredas para internarnos en una de estas dehesas que hasta ahora hemos visto tras vallas de piedras. Hay un camino no muy bien dibujado que se dirige hacia el norte, es decir, hacia el pueblo. Le seguiremos sin mucha dificultad hasta encontrarnos entre una preciosa fresneda, salpicada de alguna diminuta cantera, que acaba al fondo en una valla metálica que marca el límite con la urbanización Monte Golf. ¿Cómo superar esta valla? Habrá que buscar primero hacia la derecha un pequeño campo de fútbol. Una vez localizado, será ya más fácil ver un estrecho paso de peatones a través de la valla que nos situará ya de nuevo en pleno suelo urbano.

Pero el recorrido todavía no ha acabado. Si nos dirigimos hacia la derecha por la calle Jara, la cual dobla hacia el norte, y nos fijamos bien al llegar frente al número 143 de esta calle, veremos que sale una pequeña senda que atraviesa la fresneda, acabando en el camino que conecta con la calle Hortensias. De esta forma se acorta el trayecto de vuelta al centro del pueblo, disfrutando además de un entorno natural que, por su cercanía al casco, puede correr el riesgo de desaparecer en un futuro.

Interpretación del Paisajes

Las dehesas de Collado Mediano y Guadarrama son una continuación de la gran superficie de prados adehesados de El Escorial, ocupando ambas la hoya alveolar de alteración granítica dentro del piedemonte que sirve de cabecera a los ríos Guadarrama y Aulencia. El valor de este espacio es considerable por múltiples razones como la existencia de una gran masa arbolada en medio de un ámbito regional fuertemente deforestado como son las dos mesetas, el carácter autóctono de las especies que la componen, el valor agroforestal y cultural de la dehesa como paisaje característico de la península y, por último, la singularidad que presenta en concreto las dehesas cercadas de fresno y de roble melojo, apenas existentes en el resto de la península.

A pesar de todos sus valores, estos ecosistemas corren un serio peligro de desaparecer por la presión urbanística y por el deterioro en su gestión. A lo largo del recorrido se verá alguna de estas incidencias puntuales al aparecer vertidos indiscriminados en las cañadas o, a veces, dentro de las parcelas. También aparecerán casos tanto de sobreexplotación (pérdida de pasto) o de abandono (invasión de matorral) que desvirtúan algunas partes de un espacio que, aún así, se mantiene en un estado de conservación bastante aceptable, considerando el carácter "semiurbano" de la zona en la que está situada.

El fresno y la encina irán distribuyéndose en suelos más o menos húmedos que casi siempre coinciden con dos niveles altitudinales diferentes: uno inferior de alteración alveolar que forma una amplia nava cerca el arroyo de los Linos y otro nivel superior (no más de 100 m con respecto al anterior) propio de la superficie de erosión de la rampa o piedemonte serrano. En el recorrido podrán apreciarse ambas masas forestales así como zonas intermedias donde se intercalan fresnos y encinas. Existen, por último, algunas influencias de la propiedad y los usos del suelo en el paisaje. Las parcelas que siguen poseyendo unos usos agropecuarios son las que mejor se conservan, mientras que en cotos privados de caza se tiende al abandono y al asilvestramiento de la dehesa. Otros campos cercados están prácticamente deforestados como los del principio —en la zona de Los pajares— limítrofes con el pueblo, debido a que tuvieron un antiguo uso cerealístico. Los linares son todavía identificables por su pequeño tamaño como fresnedas adehesadas con una orla espinosa alrededor. Están situados cerca del arroyo, y poseen un gran encanto visual.


Álbum Fotográfico

Plano del recorrido

Glosario

Datos Útiles

Longitud: 6 km
Desnivel: 70 m
Bicicleta: Posible
Tipo de ruta: Circular

ayuntamiento banner

sede electronica

anuncios0517

transparencia0517

perfilcontratante banner

telefonos banner

banner buzon

proveedores

contenedores1

elecnor